Sobre todo desde que se decretó el aislamiento social, preventivo y obligatorio: el encierro acentuó la ausencia de su único hijo, brutalmente asesinado por un grupo de rugbiers en la puerta del boliche Le Brique, en Villa Gesell.



180 días después del asesinato de su único hijo, confinados y sin poder ir al cementerio, Silvino Báez y Graciela Sosa a corazón abierto con Infobae